martes, 10 de junio de 2014

Cada mañana

Tus ojos eran como dos cañones llenos..
A veces eran de mi bando,
A veces del contrario.
No sabia si me iban a dar vida,
o pegarme un balazo que me dejara herida.
Cada mañana no sabia lo que pasaría.
No sabia con quien jugaba, si con el demonio, o con Dios.
Cada mañana no sabía si moriría o sobreviviria.

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